6.12.09

en otro lado





caen los dados batidos casi con desgano casi al descuido
como con ganas de estar
en otro lado
lo mejor es dejarse llevar por la corriente
que ella sola te alcance hasta la orilla / pasa
que acá nomás está la desembocadura / la boca dura y una
hecha de barro seco a quién le va a ir a cantar si estamos todos
rodeados silenciados zenlisiados sermoneados
no me vengo poeta me vengo triste y seguiré
triste unos días
tal vez
con los dados batidos por un tiempo / una
es una sensiblera una floja y se entristece
y así no hay fuerza que resista para nadar
contra la corriente y no dejarse llevar entonces
saco una brazada más que no da tregua / y una
no está hecha para esto
una piensa
en el solcito de la primavera por descascarar
y en que al final todo va a seguir igual siempre lo mismo
silenciados zenlisiados insilados sigo
tirando los dados pensando que estoy en honolulu beach que espero
sea una playa llena de cocos como imagino
y no con caimanes y tsunamis como es acá


5.12.09

certezas




Como tantas otras veces
espero
sedante temporal
mientras mis cuencas manos dicen
de la duda y la calma
Mas estás en mí, agüita
esqueleto de lluvia
y todavía te tengo

28.11.09

carta astral




sucede
que de pronto los astros se marean se distraen
y las personas quedamos a la deriva sin sentido sin razón
y si antes alcanzaba una mirada a los ojos, ahora
desprovistos de guía nos miramos
y no vemos, nos escuchamos
y no decimos nada, nos buscamos
y empezamos a perdernos.
sucede
que los astros tienen esa costumbre de quedarse dormidos al volante
y volver en sí
cuando ya no hay nada que hacer
y lo que tiene que suceder
sucede

como palomas




a la izquierda desde la ventana del colectivo en el que viajo las puedo ver
siempre enajenadas ellas y a la vez
tan sujetas al suelo a los techos pobres de los pobres
edificios que si no demuele el organismo caerán
por su propio peso y abandono caerán
como quienes diariamente sobreviven y esperan ver amanecer
solo para contar otro día y palomas
apostadas en los techos como ángeles olvidados de sí


18.11.09

Edad para volar





Mi madre creía en los santos y en los sueños. Interpretaba como señales de buen presagio mis recurrentes experiencias de vuelo nocturno, estrategia que en la mayoría de los casos surgía como única posibilidad para escapar del horror de las pesadillas. Por lo menos yo sí me salvaba cuando salía volando. Ella no. A ella la alcanzaba una suerte de perseguidor y eran sus gemidos en el fondo de la noche lo más parecido a la peor de las pesadillas que jamás tuve. Desde mi cama yo la llamaba varias veces y, no antes de molestarme hasta el enojo, ella despertaba. Entonces nos volvíamos a dormir y por la mañana ese era un asunto del que normalmente no se hablaba.
"El que sueña que se muere, se muere" decía que decían. Yo nunca soñé que me moría y sí que se moría otro, lo que significaba que “le alargaste la vida”. Tampoco soñé que ella se moría y aunque ahora sé que no hubiese ayudado, a veces pienso que se lo debo.
El día que mi madre murió yo estaba lejos de casa. Casa estaba lejos de mí. Durante un tiempo tuve la sensación de que nada me sujetaba a la tierra, que nada ejercía contrapeso del otro lado. Durante un tiempo no supe cuál era el otro lado. Aquello que había aprendido sobre los santos y los sueños se había ido por un agujero; y lo peor de todo es que ya no tenía edad para volar.

(de "Caracoles y piedritas", inédito)

12.11.09

Sapos





llovían sapos reventaban
contra el parabrisas
del lado oeste de la cordillera
uno
después otro
y el repiqueteo sobre el techo
durante varios segundos suficientes
para saber que venían desde arriba caían
como cae la lluvia eran sapos
del lado oeste
de mi incierta cordillera
y todo lo que sabía era de tripas corazón
y que los sapos no eligen cuando llover

8.11.09

Un lugar / en el tiempo / cada vez




... Aquella náusea que es el sentimiento que sabe
que el cuerpo tiene el alma...
Fernando Pessoa





Y la cabeza me piensa
una cabeza
que piensa a otra
que es mía
y me piensa a mí
--

Quién sabe
Si me repito
será que todo es lo mismo
--

Conozco este laberinto
Sé que nunca saldré de él
--

Extrañamente pasa la noche
Extraña la noche
La mente extraña
--

Aquí estoy yo
venida a piedra
hecha granizo

o simplemente desvanecida
--

Luna
Sola soy piedra opaca
Cristal cubierto
que al menor sol
resplandece
--

Esperaban sólo una viscosa placenta
las contracciones de la soledad
Las partes del cuerpo
acabaron llamándome por mi nombre
--

No tengo brazos
ni piernas
Tengo un ombligo silencioso
que se retuerce
y me estrangula
Sé de mí
como del vacío
--

No estuve ahí para implorar
Sólo cuando tuve miedo
--

Tantas veces y tantas
gotas que van a vaciar un hueco
del alma / intranquila
--

No hagas caso a mis lágrimas
ellas tienen vida propia
Brotan fácil
como niños que encuentran una puerta abierta
Ellas hablan todo el tiempo
tienen esa necesidad
Son como tontas adolescentes
Como viejas seniles jugando a ser niñas
--

Todo cuanto tengo
te lo debo,
cisne innombrable
--

Un sueño me consterna
y no sé si habrá querido
o soy yo, una vez más
la que habla con Dios
y lo cree una pobre alucinación
--

Me levanto por la noche
al amparo del insomnio
refiriéndome a mí
como quien espera encontrarse en una brújula
--

En forma de lluvia
andan mis pasos por esta casa
vuelta a construir
tantas veces
en los ojos
--

Por la mañana
es hora de resucitar
Un poblado de fantasmas
es dueño de la noche
donde todas las decisiones son oscuras
--

A media mañana
la lucidez
anda
a la deriva

sigue la flecha
respeta
la costumbre, respeta

no sabe lo que antes
instantes antes
siglos

igual, no sabe
--

He vuelto a sentir en la cara
el viento absurdo, que devuelve todo
a su despiadada normalidad
--

No hay silencios
Sólo voces que me esquivan
capaces de atravesarme
sin yo ni apenas gemir
apuñalada por un lento estoque
--

Somos huéspedes terribles del insomnio
--

Ahí viene otra vez
Yo la conozco
Sé cuando de ella se trata
qué tan cerca está
Sé, que cuando llega me envuelve
y convierte todo mi alrededor
en el propio infierno
Juega conmigo
Amaga al miedo
Y más que nada
me deja sola
--

Nada me redime
y me hundo
con mi alma de hierro y cemento
--

La muerte ronda
Ronda la muerte
Parece mentira que esté aburrida
--

Cuántos silencios recorridos
sin poder más que seguir la línea del fuego
y alguna vez
más rápido que mágico
atravesarla con el dedo
para sentir un breve calor
--

Maldita inseguridad
en épocas de invierno sobre la escarcha
Bendito ese sortilegio que atraviesa las sombras
--

A la puerta
sombría
en espera de nadie
¿Quién se atreve a madurar tus frutos
de vid quebradiza?
--

No es temor a la muerte
Es que no quisiera recordar la vida
como a la niñez
y extrañarla para siempre
--

Gravita en las sombras
pura crudeza implícita
--

Un hedor
inquietante
me secuestra de la sombra
que aunque fresca
sombra

y sin quererlo
me rescata
--

Por qué no creer en su esquizofrenia
Que no son dios y el diablo
Que es uno (mismo)
capaz de invertirlo todo
--

Necesariamente
ilustra la vida
un encanto paralelo
--

¿Qué profecía maravillosa acabará por cumplirse
en el fondo de las almas
para que el amor resuene
en los umbrales?
--

En lo profundo un alma
intenta hacia adentro
la bendición perdida
--

Hay un manto a lo invisible
sobre cada objeto que compone mi memoria
--

Marcaba la plegaria la piel
tanto susurro en el alma
La madre quería
la hija
santa
--

Que no se diga
que vivo de fantasmas
que muero por lo mismo
--

Los santos de mi piel
empecinados en vivir
en su caja de sorpresas
--

Gira la brújula desorientada
y las ánimas de las cosas se espantan
como palomas de los niños

Pero siempre vuelven
--

Quiero no perderte
luciérnaga amarilla
silencio alado que me descubre la sombra
--

Dame ojos la noche
en el Edén
que los milagros se suceden
y anteceden
y consiguen en silencio
que la vida sea diferente
--

Una paloma se vuelve sigilosa
entre mis manos
y yo decreto
que lo imposible sea del viento
--

No se detengan lazos de luz fuerte
que de apoco empieza a dar marcha
la larva indefensa
--

Y vino la razón
el instante de conciencia
y de un cachetazo
nos dejó
intentando saber
--

Qué habrá sido de mí
cuando el ángel de los deseos partió
--

De siembra, cenizas
Esas son palabras
que regresan de arder
--

Acaricia
desnuda palma liviana
con los ojos cerrados
Descubre el misterio
del antiquísimo desorden
y vuélvelo a armar
--

De futuro veo una planicie
No es por falta de imaginación
Es por falta de futuro
--

Sin embargo no parece

Las plantas adquieren su tamaño
a la velocidad de la luz

son deshojadas
arrancadas

y en medio de un respiro
vueltas al aire
en movimiento permanente

Igual yo

conjugo los verbos
en todos los tiempos
--

Comienzan
Cosas
Nuevas
Terminan vuelven a empezar
como alrededor del sol y éste
de otro
sol de enero y diciembre termina
todo es así. Un lugar
en el tiempo
cada vez, es el mismo
--


Iris Alejandra Giménez. (poemario del '90)