28.11.09

como palomas




a la izquierda desde la ventana del colectivo en el que viajo las puedo ver
siempre enajenadas ellas y a la vez
tan sujetas al suelo a los techos pobres de los pobres
edificios que si no demuele el organismo caerán
por su propio peso y abandono caerán
como quienes diariamente sobreviven y esperan ver amanecer
solo para contar otro día y palomas
apostadas en los techos como ángeles olvidados de sí


2 comentarios:

  1. ¡Hola, Iris! Si pudiéramos ver lo que observan las palomas, sería palpar la realidad desde otro punto de vista al que no tenemos acceso. Quizás, alguna vez, atisbando por una claraboya, o cualquier ventana, alguna paloma observó mi lágrima correr mansamente por mi mejilla. ¿O fue, quizás, cuando me sentí observada, porque bailaba sola en mi habitación antes del sueño?
    Iris, muy bellas tus palabras,talvez las pensaste en alguna cornisa, mientras mirabas por las ventanas. Besos, chau
    Negrita

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  2. qué lindo, Negrita, lo que decís. Así se me figuran hoy las palomas, como ángeles que han tomado esa forma para quedarse entre nosotros, para acompañarnos en el rodar de ess lágrimas, en la alegría de ese baile a solas, en los techos de los pobres, en los techos altos de los edificios grises. ahí están, siempre juntas y cada tanto revolotean para recordarnos la libertad que perdemos sin darnos cuenta.
    un abrazo grande, Negrita. y gracias por pasar y comentar

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