8.11.09

Un lugar / en el tiempo / cada vez




... Aquella náusea que es el sentimiento que sabe
que el cuerpo tiene el alma...
Fernando Pessoa





Y la cabeza me piensa
una cabeza
que piensa a otra
que es mía
y me piensa a mí
--

Quién sabe
Si me repito
será que todo es lo mismo
--

Conozco este laberinto
Sé que nunca saldré de él
--

Extrañamente pasa la noche
Extraña la noche
La mente extraña
--

Aquí estoy yo
venida a piedra
hecha granizo

o simplemente desvanecida
--

Luna
Sola soy piedra opaca
Cristal cubierto
que al menor sol
resplandece
--

Esperaban sólo una viscosa placenta
las contracciones de la soledad
Las partes del cuerpo
acabaron llamándome por mi nombre
--

No tengo brazos
ni piernas
Tengo un ombligo silencioso
que se retuerce
y me estrangula
Sé de mí
como del vacío
--

No estuve ahí para implorar
Sólo cuando tuve miedo
--

Tantas veces y tantas
gotas que van a vaciar un hueco
del alma / intranquila
--

No hagas caso a mis lágrimas
ellas tienen vida propia
Brotan fácil
como niños que encuentran una puerta abierta
Ellas hablan todo el tiempo
tienen esa necesidad
Son como tontas adolescentes
Como viejas seniles jugando a ser niñas
--

Todo cuanto tengo
te lo debo,
cisne innombrable
--

Un sueño me consterna
y no sé si habrá querido
o soy yo, una vez más
la que habla con Dios
y lo cree una pobre alucinación
--

Me levanto por la noche
al amparo del insomnio
refiriéndome a mí
como quien espera encontrarse en una brújula
--

En forma de lluvia
andan mis pasos por esta casa
vuelta a construir
tantas veces
en los ojos
--

Por la mañana
es hora de resucitar
Un poblado de fantasmas
es dueño de la noche
donde todas las decisiones son oscuras
--

A media mañana
la lucidez
anda
a la deriva

sigue la flecha
respeta
la costumbre, respeta

no sabe lo que antes
instantes antes
siglos

igual, no sabe
--

He vuelto a sentir en la cara
el viento absurdo, que devuelve todo
a su despiadada normalidad
--

No hay silencios
Sólo voces que me esquivan
capaces de atravesarme
sin yo ni apenas gemir
apuñalada por un lento estoque
--

Somos huéspedes terribles del insomnio
--

Ahí viene otra vez
Yo la conozco
Sé cuando de ella se trata
qué tan cerca está
Sé, que cuando llega me envuelve
y convierte todo mi alrededor
en el propio infierno
Juega conmigo
Amaga al miedo
Y más que nada
me deja sola
--

Nada me redime
y me hundo
con mi alma de hierro y cemento
--

La muerte ronda
Ronda la muerte
Parece mentira que esté aburrida
--

Cuántos silencios recorridos
sin poder más que seguir la línea del fuego
y alguna vez
más rápido que mágico
atravesarla con el dedo
para sentir un breve calor
--

Maldita inseguridad
en épocas de invierno sobre la escarcha
Bendito ese sortilegio que atraviesa las sombras
--

A la puerta
sombría
en espera de nadie
¿Quién se atreve a madurar tus frutos
de vid quebradiza?
--

No es temor a la muerte
Es que no quisiera recordar la vida
como a la niñez
y extrañarla para siempre
--

Gravita en las sombras
pura crudeza implícita
--

Un hedor
inquietante
me secuestra de la sombra
que aunque fresca
sombra

y sin quererlo
me rescata
--

Por qué no creer en su esquizofrenia
Que no son dios y el diablo
Que es uno (mismo)
capaz de invertirlo todo
--

Necesariamente
ilustra la vida
un encanto paralelo
--

¿Qué profecía maravillosa acabará por cumplirse
en el fondo de las almas
para que el amor resuene
en los umbrales?
--

En lo profundo un alma
intenta hacia adentro
la bendición perdida
--

Hay un manto a lo invisible
sobre cada objeto que compone mi memoria
--

Marcaba la plegaria la piel
tanto susurro en el alma
La madre quería
la hija
santa
--

Que no se diga
que vivo de fantasmas
que muero por lo mismo
--

Los santos de mi piel
empecinados en vivir
en su caja de sorpresas
--

Gira la brújula desorientada
y las ánimas de las cosas se espantan
como palomas de los niños

Pero siempre vuelven
--

Quiero no perderte
luciérnaga amarilla
silencio alado que me descubre la sombra
--

Dame ojos la noche
en el Edén
que los milagros se suceden
y anteceden
y consiguen en silencio
que la vida sea diferente
--

Una paloma se vuelve sigilosa
entre mis manos
y yo decreto
que lo imposible sea del viento
--

No se detengan lazos de luz fuerte
que de apoco empieza a dar marcha
la larva indefensa
--

Y vino la razón
el instante de conciencia
y de un cachetazo
nos dejó
intentando saber
--

Qué habrá sido de mí
cuando el ángel de los deseos partió
--

De siembra, cenizas
Esas son palabras
que regresan de arder
--

Acaricia
desnuda palma liviana
con los ojos cerrados
Descubre el misterio
del antiquísimo desorden
y vuélvelo a armar
--

De futuro veo una planicie
No es por falta de imaginación
Es por falta de futuro
--

Sin embargo no parece

Las plantas adquieren su tamaño
a la velocidad de la luz

son deshojadas
arrancadas

y en medio de un respiro
vueltas al aire
en movimiento permanente

Igual yo

conjugo los verbos
en todos los tiempos
--

Comienzan
Cosas
Nuevas
Terminan vuelven a empezar
como alrededor del sol y éste
de otro
sol de enero y diciembre termina
todo es así. Un lugar
en el tiempo
cada vez, es el mismo
--


Iris Alejandra Giménez. (poemario del '90)

5 comentarios:

  1. Estoy Muerta Mi Adicción Poetica Ha Sido Satisfecha. Un final Que Deja En El Aire Todo Lo Demás. Un poema que no cae...siempre en suspenso. Abrazos por tu poesia

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  2. Gracias, Maritza. Satisfacer una adicción, matar a distancia, espero que no de aburrimiento... me deja más que satisfecha a mí, que solo busco llegar. En ese viaje estamos.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Un placer leerte, querida Iris. Tus palabras van envolviendo con buenas imágenes.
    Mi cariño
    Analía

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  5. Gracias Analía, el placer es mío, por encontrarme con tu visita y comentarios. un beso. iris

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