12.11.09

Sapos





llovían sapos reventaban
contra el parabrisas
del lado oeste de la cordillera
uno
después otro
y el repiqueteo sobre el techo
durante varios segundos suficientes
para saber que venían desde arriba caían
como cae la lluvia eran sapos
del lado oeste
de mi incierta cordillera
y todo lo que sabía era de tripas corazón
y que los sapos no eligen cuando llover

4 comentarios:

  1. Iris, celebro tu poesía.
    Y quiero leer más.
    Un abrazo.

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  2. Gracias, Natalia, por pasar. Vengo nueva este asunto, voy colgando con paciencia. un abrazo

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  3. Los sapos fueron la compañía de mi infancia. Era época de sapos. Ya casi no hay. Este poema me recuerda mi infancia, su ternura, su inocencia. Una buena lluvia de sapos es sanadora. Hermoso poema.

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  4. hola Silvia, gracias por tus palabras. para mí también son buen augurio y lindos recuerdos. (aún cuando reventaban contra el parabrisas)

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