19.2.11




el ser y la nada
tienden sábanas
sobre un agujero
que se lleva todo
esfuerzo de entender

8.2.11

y el poema?





no es el mentado desafío de la hoja en blanco.

no es falta de pulsión, mucho menos un bloqueo.

no es el terrible sol a las dos de la tarde esperando el línea C que va para las Mil.

ni si quiera es un problema de métrica.

ni de memoria.


el mejor poema que pudiera escribir ocurre

en el preciso momento que despierto de él. después

trato de ordenarlo en palabras

como si fueran, ellas, partes de ese cuerpo que ahora es mío

porque todo lo que soñamos se vuelve piel. tejido sobre tejido.


3.2.11




tengo tus ojos en los míos.
Ni me atrevo a dejar de soñarte.
Alguien da más
de lo que reza mi voz